Algunos puntos de la reforma laboral

En algo más de un mes de vigencia del Real Decreto 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, que tanta polémica ha suscitado, mucho se ha hablado, y lo que nos queda, acerca de la disminución de 45 a 33 días de indemnización para los despidos declarados improcedentes, así como la posibilidad por parte de la empresa de reducir el salario a sus trabajadores dentro de la flexibilidad que la reforma permite, del “fomento del despido”…

Pero la reforma va mucho más allá de todo eso, podemos hablar de cuatro grandes bloques de modificaciones que son (o que se pretenden): la empleabilidad, permitiendo que las empresas de trabajo temporal funcionen como agencias de colocación, el fomento de la contratación, punto que más adelante veremos en mayor profundidad, flexibilidad interna, lo que permite a la empresa adaptar el capital humano a sus verdaderas necesidades para su mejor gestión, y en último lugar, las medidas para mejorar el mercado de trabajo, o en otros términos, el despido colectivo y el despido por causas objetivas.

En aras de ver la botella medio llena, en este post me quiero centrar en el fomento de la contratación. Para ello entiendo que es necesario que sepamos a quién va dirigida en mayor medida esta reforma, porque todos tendemos a pensar que siempre se favorece a los mismos, las grandes empresas, pero en este aspecto en concreto, fundamentalmente, se favorece la contratación a empresas de menos de 50 trabajadores (leemos en el Real Decreto: “Las empresas de cincuenta o menos trabajadores constituyen, según datos del Directorio Central de Empresas del Instituto Nacional de Estadística, el 99,23% de las empresas españolas.”).

Con este fin se regula el “contrato de apoyo a emprendedores” a través del cual se prevé una serie de incentivos fiscales para empresas con menos de 50 trabajadores si se contrata a un menor de 30 años, impulsando así la incorporación de los jóvenes al mercado laboral; adicionalmente si se contrata a una persona beneficiaria de una prestación por desempleo la empresa tendrá derecho a una deducción fiscal, por tanto lo que se busca es disminuir la tasa de paro. Además disponen de bonificaciones en cuanto a la Seguridad Social si al desempleado que se contrata pertenece a uno de los grupos que hoy en día tienen mayor dificultad de inserción en el mercado laboral como son los jóvenes, mujeres y mayores de 45 años. Además, esta contratación debe ser de al menos 3 años de duración, de otra manera la empresa estaría obligada al reintegro de los incentivos o bonificaciones de que se haya beneficiado.

Teniendo en cuenta que la mayoría de empresas españolas son PYMES, creo que se debe fomentar su viabilidad económica con estas ayudas, y tal vez, es incluso una gran medida para su viabilidad la reducción de las indemnizaciones por despido, porque puede que eso marque la diferencia que permita su continuidad en el tiempo o se vea abocada al cierre… A veces que uno gane un poco menos, puede suponer la permanencia en el mercado laboral de muchos otros…

* Patricia Sálamo es Abogada de Audalia Abogados