cuarta revolución industrial

La cuarta revolución industrial se está produciendo en la segunda década del siglo XXI y está en plena fase de desarrollo. La Inteligencia Artificial es señalada como elemento central de esta transformación, y está íntimamente relacionada a la acumulación creciente de grandes cantidades de datos (Big Data), el uso de algoritmos para procesarlos y la interconexión masiva de sistemas y dispositivos digitales.


La auditoría y los servicios profesionales son sectores afectados por esta revolución y el futuro de los mismos está ligado a la adaptación a los cambios que se produzcan por la transformación digital y el Big Data.

El objetivo de la auditoria seguirá siendo verificar, principalmente, que la información contenida en las cuentas anuales muestra la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la Sociedad. Pero lo que seguramente cambiará es la forma de analizar la información para llegar a nuestras conclusiones.

El trabajo del auditor: El Big Data

Actualmente el auditor trabaja con datos extraídos de los sistemas y realiza muestreos para verificar el control interno. Las muestras se calculan para obtener una confianza elevada, y el llegar a la totalidad de la confianza exige una cantidad de trabajo poco eficiente porque supone un incremento de recursos muy elevado.

El objetivo en el futuro será el uso de herramientas de “Big Data” mediante las cuales el auditor tendrá la posibilidad de aumentar las muestras de transacciones analizadas, llegando incluso a gestionar casi la totalidad de la población. Este incremento de muestras no supondrá un esfuerzo de recursos significativos adicionales, pero sí aumentará la confianza en los estados financieros de forma significativa. Adicionalmente el “Big Data” también permite al auditor analizar otros datos no financieros vinculados a la transacción financiera, el análisis de estos datos permite aumentar la confianza en el control interno de la compañía y fortalece las conclusiones obtenidas por el auditor.

La auditoría y la Inteligencia Artificial

Por otro lado, se estima que la Inteligencia Artificial permitirá automatizar algunos procesos metódicos de auditoria, y que serán realizados de una forma más eficiente y precisa si se le suministran los datos correctamente, y así evitar trabajos de poco valor añadido aunque necesarios a día de hoy.

Conclusión

Para conseguir este reto es fundamental la adaptación de los equipos de auditoria incrementando los perfiles de personal con conocimientos de sistemas informáticos, financieros, auditores, expertos en áreas concretas como actuarios, ingenieros y creando equipos multidisciplinares. El juicio del auditor seguirá siendo fundamental en el proceso de verificación y obtención de evidencia. La capacidad de atraer del talento a los equipos auditores va a marcar el devenir de la profesión de auditor.

* Alex Flaquer es Gerente en el Área de Assurance & Audit