auditoría de cuentas

Tras las vacaciones de verano comienza la “vuelta al cole” y, en el ámbito de la auditoria financiera, el comienzo de la temporada para el análisis del ejercicio 2020 de nuestros clientes; un ejercicio que se verá afectado, y mucho, por la crisis sanitaria que está atravesando el país.

Etapas de la auditoría

Comenzamos haciendo un pequeño resumen de las etapas de una auditoria:

  • Planificación, donde se realiza un estudio previo del cliente, entendimiento de procesos y controles internos, distribución del trabajo para el equipo (NIA-ES 300).
  • Ejecución, fase en la que se realiza el análisis, verificación y obtención de evidencia. Esta etapa se puede realizar en dos fases: previa al cierre y posterior al cierre del ejercicio del cliente.
  • Emisión del Informe, una vez revisadas las cuentas anuales formuladas.

Nos vamos a centrar en la fase de ejecución y dentro de esta en la etapa del trabajo preliminar, antes del cierre del ejercicio.

El trabajo de auditoria se realiza sobre los estados financieros del año completo, y debe ser completado en los 6 primeros meses del año siguiente. Con el objeto de repartir la carga de trabajo y de poder realizar parte del trabajo antes del cierre del ejercicio, se realiza una fase interina de la ejecución del trabajo de auditoria. Esta fase interina se lleva a cabo durante los últimos 4 meses del año, principalmente en los meses de octubre a diciembre. Realizamos pruebas analíticas y verificamos principalmente los aspectos más cualitativos de nuestros clientes.

Como comienzo del trabajo, mantenemos con el cliente una charla sobre cómo ha ido el año y cómo prevén acabarlo, novedades del ejercicio, etc. Analizamos y comprobamos el control interno de la entidad. Se evalúan los procedimientos más relevantes para la auditoría y que pudieran tener efecto en la información financiera, esto es importante para determinar el alcance y naturaleza de las pruebas tanto analíticas como sustantivas. Por otro lado, se comienza con las pruebas sustantivas que se pueden adelantar, verificación de liquidaciones presentadas de impuestos, verificación de gastos a través de documentación física, etc.

El trabajo de la fase interina es fundamental, ya que es el pilar sobre el que comenzará la etapa final y debe de estar hecho de la manera más eficiente posible ya que supone obtener confianza en el control interno del cliente, y si no hay incidencias, proporciona al auditor seguridad razonable sobre las transacciones en global.

Tanto la planificación como el análisis y verificación del control interno marcan el camino para el análisis y comprobación de las cuentas. El diseño de pruebas específicas, o test de verificación, es una tarea fundamental en el trabajo del auditor. Aquellas áreas en las que el control interno de la empresa sea efectivo y adecuado, tales como ingresos, gastos de personal, etc., y nuestra revisión nos confirme que son satisfactorias, nos permiten obtener evidencia suficiente sobre los importes de estas áreas reflejados en las cuentas anuales.

El trabajo de auditoría en esta realidad

Por último, nos gustaría destacar que este año el trabajo de auditoria, tanto en fase interina como en la final, va a estar muy influido por la crisis de la COVID-19, esta situación ha supuesto que todas las empresas hayan tenido que adaptar su actividad o incluso cesar la misma durante algún periodo de tiempo. Como siempre la auditoria supone un valor añadido para las empresas y en este ejercicio más que nunca.

* Marcos Villar es Auditor Senior en el Área de Assurance & Audit