En estos tiempos de crisis, modificar la contabilidad es una de las primeras tentaciones que tienen los gestores de algunas empresas, cuando las cosas no van como ellos preveían. Es entonces cuando se empiezan a preguntar cómo se pueden maquillar las cuentas de forma legal, o qué tácticas creativas pueden adoptar para mejorar sus estados contables.

La respuesta a estas preguntas es la contabilidad creativa; es aquella que aprovecha las posibilidades que ofrecen las normas (opcionalidad, subjetividad, vacíos de regulación, etc.) para presentar unos estados contables que reflejen la imagen deseada y no necesariamente la que en realidad es.

La contabilidad creativa se encuentra en el camino entre las prácticas verdaderamente correctas y éticas y la ilegalidad o fraude, si bien es difícil delimitar donde acaba la ética y empieza la creatividad. Las principales razones por las que este tipo de contabilidad puede existir son las siguientes:

– La asimetría de información entre el interior y el exterior de las empresas.

– Las características de las normas contables: dado que no es una ciencia exacta. Dentro de ella puede existir una discrecionalidad en la aplicación de los principios contables, uno de ellos y el más importante es el de la imagen fiel, en el que puede entrar el subjetivismo en las estimaciones o la elección entre diversas alternativas contables para reflejar un mismo hecho.

– El comportamiento del individuo: este puede estar presionado por el entorno y ver reducida la determinación en su visión del fraude.

Las partidas más habituales que son afectadas por este tipo de contabilidad son:

– Clasificación de partidas corto/largo plazo.

– Clasificación de ingresos y gastos ordinarios/extraordinarios.

– Presentación confusa y enmascarada de la información.

– Ocultación deliberada de información.

El auditor, debe adoptar una postura clara y firme cuando detecte indicios de “creatividad”.

Hasta la fecha, la labor del auditor ha sido muy criticada por su actuación respecto a las prácticas creativas. Si el auditor detectase indicios de la existencia de dicha contabilidad en su informe, se debe incluir la salvedade correspondiente o bien emitir una opinión negativa, si los estados contables no reflejasen la imagen fiel debido a la creatividad con la que se han elaborado y presentado. La actuación profesional que diese lugar a informes no favorables cuando no se puede detectar que se han aplicado prácticas creativas, puede ser un arma eficaz contra la manipulación contable.

También se ha propuesto la existencia de comités de auditoría dentro de las empresas con una función de control adicional sobre la actuación de la dirección, así como la limitación del poder del Consejo de Administración a través de la incorporación de consejeros independientes.

* Vanesa Méndez es Auditora en el Área de Auditoría