A lo largo de mi experiencia en los años que vengo desarrollando mi trabajo en esta profesión, he escuchado en multitud de ocasiones la importancia que, los papeles de trabajo tienen de cara a sustentar nuestras opiniones en los informes de auditoria; así como la referenciación de los mismos, técnica que aplicada adecuadamente permite ubicar y relacionar la información y las evidencias evaluadas, revisadas y analizadas que sustentan cada una de nuestras opiniones y que por lo tanto revisten vital importancia para nuestra labor como auditores.

Me gustaría recordar de una manera sencilla algunos conceptos y aspectos que considero importantes y que debemos tener presentes en cada una de las auditorias que realizamos; de esta forma, se aúnan criterios técnicos para la elaboración, organización y referenciación de los papeles de trabajo; se difunde la importancia del contenido, reserva, confidencialidad, propiedad y custodia de estos y se eleva la calidad del proceso de la auditoría.

Los papeles de trabajo son la evidencia documental del trabajo del auditor y están constituidos por el conjunto de sumarias y documentos que contienen información obtenida y elaborada por el auditor, desde la etapa de planificación hasta la emisión del informe de auditoría.

En los papeles de trabajo el auditor muestra los métodos y procedimientos que ha seguido y las conclusiones que ha obtenido. Asimismo, dichos papeles contienen la base para su informe, la evidencia del alcance de su examen y la prueba de la responsabilidad profesional correspondiente.

Los papeles de trabajo,

  1. Contribuyen a la planificación y realización de la auditoría.
  2. Constituyen la fuente primordial para la redacción del informe y la evidencia del trabajo realizado, respaldo de las observaciones, conclusiones y recomendaciones incluidas en el informe.
  3. Facilitan la revisión y supervisión del trabajo de auditoría.
  4. Nos sirven como antecedente para futuras auditorías.

Un buen papel de trabajo debe ser claro, detallado, contener información suficiente para cumplir los objetivos para los cuales fue diseñado y fácilmente comprensible para que, de su lectura un auditor experimentado, que no haya mantenido una relación directa con la auditoría, tenga capacidad para fundamentar las conclusiones y recomendaciones sin requerir explicaciones adicionales.

En los últimos años, la incorporación generalizada de las herramientas informáticas ha permitido a los auditores introducir programas de auditoría que “ayudan” a la confección de los papeles de trabajo, si bien es verdad que estas herramientas permiten que se unifiquen los papeles de trabajo, también es cierto que se presentan como un reto más, ya que nos obligan a cambiar nuestro esquema clásico y esto a veces cuesta mucho y además supone un cambio radical en la manera de supervisar el trabajo y de reportar al equipo.

Aunque así de forma esquemática parece una cosa sencilla, en la práctica es tarea ardua, y requiere de una capacidad de análisis y conocimiento que no está al alcance de todos. A los que se consideren eruditos en la materia, mi más sincera enhorabuena, los demás, lo seguiremos intentando.

* Carmen Lorenzo es Auditora Senior en el Área de Auditoría