Aceptación de clientes

En este blog me centraré en la aceptación del cliente por parte del auditor y más concretamente en la relación entre auditores y el acceso a la información del auditor predecesor por parte del nuevo auditor.

Aspectos a tener en cuenta antes de la aceptación del encargo.

La Resolución de 19 de enero de 1991, del Presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, por la que se publican las Normas Técnicas de Auditoría establece que “antes de aceptar el encargo el auditor debe considerar si existe alguna razón que aconseje su rechazo por razones éticas o técnicas“. En concreto deberá tener en cuenta, entre otros aspectos:

1. Integridad del cliente y reputación empresarial de socios, directivos y entidades vinculadas.

2. Principales aspectos del negocio.

3. Información financiera.

4. Contingencias u otros riesgos.

5. Información del auditor anterior (si fue auditada).

6. Conocer otras cuestiones como la existencia de posibles limitaciones al alcance, si cumplimos los requisitos de independencia y otros.

Respecto al punto 5 anterior, la información del auditor anterior, revisemos la norma técnica sobre Relación entre auditores.

Conforme a la Norma Técnica de Auditoría sobre relación entre auditores” (Resolución 25 de febrero de 2003), deberemos ponernos en contacto con el auditor anterior para conocer cuáles fueron las circunstancias del cambio y averiguar si existen razones éticas o técnicas por las que deberíamos rechazar el encargo. Preguntaremos si han existido desacuerdos acerca de la aplicación de principios de contabilidad, procedimientos de auditoría u otros asuntos de importancia.

Previamente debemos comunicar al cliente dicha reunión, y si no permite que nos comuniquemos con dicho auditor o limita el acceso al mismo, tendremos que considerar las implicaciones que puede tener y si debemos o no aceptar el encargo.

En relación a si debemos pedir autorización al auditor anterior surgen algunas dudas. En principio, y teniendo en cuenta lo que expone la NTA sobre relación entre auditores y el artículo 25 f) de la Ley de Auditoría de cuentas, donde se expresa que “el auditor de cuentas o sociedad de auditoría predecesora permitirá el acceso por parte del auditor de cuentas o sociedad de auditoría sucesora, a toda la información relacionada con la entidad auditada”, podríamos pensar que la autorización previa a la aceptación por parte del cliente no sería necesaria.

Sin embargo si tenemos en cuenta que en ese mismo artículo 25 de la Ley de Auditoría de Cuentas, se dice que el auditor no podrá hacer uso de la información para finalidades distintas de la propia auditoría de cuentas, el auditor no podría acceder a la misma sin autorización del cliente.

Esto queda aclarado en el BOICAC 93 de marzo de 2013 nº de consulta 1, donde aclaran las dos situaciones:

ACTUACIONES PARA DECIDIR SI SE ACEPTA O NO EL ENCARGO. En este caso, obligatoriamente, hay que ponerse en contacto con el auditor anterior para obtener información y existe la obligación de pedir autorización al cliente. En el caso de que no nos deje deberíamos de considerarlo para decidir si aceptamos o no. Si el cliente nos ha dado la autorización el auditor predecesor no se puede negar a darnos cuanta información solicitemos.

ACTUACIONES A SEGUIR UNA VEZ ACEPTADO EL ENCARGO. Si ya se ha aceptado el encargo, o firmado el contrato de auditoría, no necesitaremos la autorización del cliente y el auditor anterior estará obligado a facilitarnos el acceso a los papeles de trabajo.

Carolina Cortinas es Auditora del Área de Auditoria

Acceso a la profesión de auditor

Como muchos sabéis, el sábado pasado algunos de nuestros compañeros de auditoría realizaron el examen de aptitud práctico para el acceso al ROAC. A lo largo de las últimas semanas, según nos comentan, mucha gente les ha estado preguntando “pero ese examen, ¿para qué vale?”.

Bueno, lo primero sería explicar qué es exactamente el Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC). Se trata de un registro dependiente del Ministerio de Hacienda en donde están inscritos de forma obligatoria todos los profesionales y sociedades autorizados para el ejercicio legal de la auditoría de cuentas. Uno de los requisitos para poder inscribirse en dicho Registro es aprobar el mencionado examen práctico.

Pero no es el único requisito. Para ser inscrito como miembro persona física del ROAC es requisito indispensable: ser mayor de edad, tener la nacionalidad de algún país miembro de la UE, carecer de antecedente penales y haber obtenido la correspondiente autorización del ICAC.

Para obtener la autorización del ICAC, tanto en España, como en otros países de la Unión Europea se contemplan dos vías diferentes, una denominada <<vía académica>>, que requiere que el candidato posea un título universitario, y otra denominada <<vía profesional>>, en la que no es necesario dicho título universitario pero sí se requiere una mayor formación.

Los requisitos necesarios si seguimos la <<vía académica>> son:

  1. Título Oficial Universitario. Licenciado, ingeniero, profesor mercantil, arquitecto o diplomado universitario.
  2. Formación teórica, en materias específicas de contabilidad, auditoría y otras disciplinas auxiliares.
  3. Examen de aptitud profesional Teórica.
  4. Formación Práctica. La formación práctica deberá de ser de al menos tres años, siendo necesario que al menos dos años se hayan realizado con un auditor de cuentas ejerciente.
  5. Examen de aptitud profesional Práctica. Este es el examen que nuestros compañeros hicieron el pasado sábado y cuya experiencia nos contarán seguro “por aquí”.

La <<vía profesional>> puede ser seguida por los que, a pesar de tener estudios que les faculten para la entrada en la universidad, no posean un título de enseñanza superior. Para compensar la ausencia de dicho título la formación práctica será de al menos ocho años de los cuales cinco años deberán haber sido realizados con una persona o entidad habilitada para la auditoría de cuentas y que se encuentre legalmente en el ejercicio de esta actividad.

En definitiva, y contestando a la pregunta de “¿y este examen para qué vale?, podemos decir que vale para poder pertenecer al ROAC y así poder firmar informes de auditoría.

Como veis son bastantes los requisitos que se necesitan para llegar a firmar un informe de auditoría, que además muchos critican ya que consta de una, dos, tres o como mucho cuatro páginas. Sin embargo la responsabilidad implícita en esa firma es de gran valor profesional.

Feliz Navidad a TOD@S!!!

Carolina Cortinas es Auditora del Área de Auditoria