Tenemos un debate abierto en la Unión Europea, refrendado por el Banco de España y otras organizaciones empresariales, acerca de la posibilidad de vincular salarios a productividad.

Esto se enfrenta hacia al más conservador y castizo criterio de actualización de la inflación, desde luego más conservador para el empleado en momentos de crisis y más ventajoso para el empleador en tiempos de bonanza.

Estas opiniones, sobre las que cada uno tendrá su criterio, parece que se están tomando en consideración en las negociaciones que se están abordando en 2011.

Sin duda este criterio es chocante ya que contraviene uno de los principios generales del derecho laboral, el de ajenidad en los riesgos, es decir, el riesgo y ventura de las operaciones es ajeno al trabajador y repercute en el empresario.

Esta es la novedad de este sistema, el vincular al trabajador a su empresa a nivel de resultados, de una manera corresponsable, en la riqueza y en la pobreza….
Este criterio de ser adoptado, vincularía al trabajador a su empresa a modo de “pequeño accionista”, en el que, en caso de un año exitoso, hará que su retribución aumente en consonancia porcentual. Aunque la segunda derivada sería adaptar igualmente a la baja su retribución cuando la cosa se pusiese complicada.

El marco jurídico actual, debería actualizarse a esta hipotética situación, ya que el sistema de negociación colectiva y nuestro marco laboral son muy rígidos e inflexibles a la hora de “modelar” salarios o beneficios.

Igualmente una implantación de esta política, exigiría una gran transparencia en los resultados de empresa y unas reglas del juego claras.

Esto es una buena oportunidad de luchar por”las pequeñas pulgadas”, que comentaba el gran Al Pacino en el discurso de “Any given Sunday” y generar un auténtico espíritu de equipo.

Discurso de la película “Any Given Sunday

* Borja Prieto es Gerente del Área de Asesoría Laboral