covid

El pasado 15 de junio del año en curso, entraron en vigor el Reglamento 2021/953 y el Reglamento 2021/954, del Parlamento Europeo y del Consejo, respectivamente, los cuales serán aplicables desde el 1 de julio de 2021 hasta el 30 de junio de 2022. Dichos Textos Normativos, vinculantes y de aplicación en todos los Estados miembros, introducen una legislación común para la expedición, verificación y aceptación de certificados COVID-19 interoperables de vacunación, de prueba diagnóstica y de recuperación, con el fin de facilitar el ejercicio, por sus titulares, del derecho a la libre circulación y residencia en los Estados miembros, siendo igualmente de aplicación a los nacionales de terceros países que se encuentren o residan legalmente en el territorio de un Estado miembro y que tengan derecho a viajar a otros Estados.

Según señalan los mentados Reglamentos, su objetivo es ayudar a facilitar la supresión gradual de las actuales restricciones de modo coordinado, de conformidad con la Recomendación (UE) 2020/1475, sin perjuicio de la posibilidad de los Estados miembros para imponer restricciones a la libre circulación, de conformidad con el Derecho de la Unión, a fin de limitar la propagación del COVID-19.

Certificados digitales

La nueva regulación prevé la introducción en el territorio de la Unión Europea de un certificado digital COVID, compuesto a su vez de diferentes certificados que, los Estados miembros deben garantizar su interoperabilidad y la igualdad de acceso a todos los ciudadanos de la Unión, incluidas las personas vulnerables, como personas con discapacidad y personas con un acceso limitado a las tecnologías digitales. Al efecto, los Estados miembros deben expedir dichos certificados en formato digital o en papel, o en ambos formatos.
Por otra parte, los certificados que conforman el certificado COVID digital de la UE deben contener un identificador único con una secuencia alfanumérica, sin vinculación a otros documentos o identificadores, como pasaporte o tarjeta de identidad, con el fin de impedir la identificación directa del titular, debiendo contener un código de barras interoperable que permita verificar su autenticidad, validez e integridad, y acceder exclusivamente a aquellos datos que se consideren necesarios. La expedición de los certificados será gratuita, si bien, los Estados miembros podrán exigir el cobro de tasas por la expedición de un nuevo certificado en el caso de pérdidas.
La obtención de cualquiera de los certificados no afectará a validez de otros documentos acreditativos de la vacunación, de pruebas diagnósticas o de recuperación, expedidas antes del 1 de julio de 2021.

Qué documentos integran el certificado digital

El certificado COVID digital, está integrado por los siguientes documentos:
Certificado de vacunación: confirma la recepción de una vacuna contra el COVID-19 en el Estado miembro que expida el certificado. Cada Estado miembro expedirá, automáticamente o a petición del interesado, el certificado de vacunación a las personas a las que se haya administrado una vacuna contra el COVID-19, el cual contendrá la identidad del titular, la información sobre la vacuna, el número de dosis administrada y los metadatos del certificado, como el emisor del certificado o un identificador único de certificado.

Por otra parte, los Estados miembros también podrán expedir certificados de vacunación, a aquellas personas que, habiendo sido vacunados en un tercer país, aporten la información necesaria, incluidas pruebas fiables, para que puedan ejercer su derecho a la libre circulación dentro de la Unión. Esto debe aplicarse en particular a los ciudadanos de la Unión y los miembros de sus familias vacunados en un tercer país para los que el sistema de salud de un Estado miembro permita la expedición de un certificado COVID digital de la UE y siempre que el Estado miembro haya recibido pruebas fiables de la vacunación.

El certificado de vacunación se expedirá en un formato seguro e interoperable tras la administración de cada dosis e indicará claramente si se ha completado o no el ciclo de vacunación.

Certificado de prueba diagnóstica: acredita la realización de una prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT) que evalúan la presencia del genoma del SARS-CoV-2, o una prueba rápida de antígenos enumerada en la lista común y actualizada de pruebas rápidas de antígenos del COVID-19, llevada a cabo por profesionales sanitarios o personal cualificado para la realización de las pruebas en el Estado miembro que expida el certificado, indicando el tipo de prueba, la fecha en que se realizó y su resultado.

Los Estados miembros expedirán, automáticamente o a petición del interesado, los certificados de prueba diagnóstica a las personas sometidas a una prueba de detección de la infección por el COVID-19, que contendrá la identidad del titular, la información sobre la prueba NAAT o la prueba rápida de antígenos a la que el titular fue sometido y los metadatos del certificado, como el emisor del certificado o un identificador único de certificado.

Cuando los Estados miembros exijan acreditación de una prueba de detección de la infección por el COVID-19 con fin de no aplicar las restricciones a la libre circulación vigentes, de conformidad con el Derecho de la Unión y teniendo en cuenta la situación específica de las comunidades transfronterizas, para limitar la propagación del virus, también aceptarán, en las mismas condiciones, los certificados de prueba diagnóstica que indiquen un resultado negativo expedidos por otros Estados miembros.

Certificado de recuperación: constata que, tras un resultado positivo de una prueba NAAT, el titular se ha recuperado de una infección por el COVID-19.

Los certificados de recuperación se expedirán, previa solicitud, como muy pronto once días después de la fecha en que una persona haya sido sometida por primera vez a una prueba NAAT que diera resultado positivo. Incluirán la identidad del titular, la información sobre la infección por el COVID-19 del titular y los metadatos del certificado, como el emisor del certificado o un identificador único de certificado.
Los Estados miembros que acepten certificados de vacunación, certificados de prueba diagnóstica que indiquen un resultado negativo o certificados de recuperación, no podrán imponer restricciones a la libre circulación adicionales, tales como pruebas adicionales para la detección de la infección por COVID-19, cuarentena, o autoaislamiento, salvo que sean necesarias y proporcionadas a efectos de salvaguardar la salud pública en respuesta a la pandemia de COVID.

Marco de confianza

La Comisión y los Estados miembros deberán establecer para la expedición y verificación fiable y segura del certificado COVID digital, un marco de confianza que permita a las administraciones públicas y privadas constatar su veracidad.
Ese entorno de confianza debe basarse en infraestructuras públicas que permitan la expedición y verificación fiables y seguras de la autenticidad, validez e integridad de los certificados, así como la detección del fraude. Fomentándose intercambio de listas de revocación de certificados.

Finalidad

Como puede observarse, el fin último del denominado pasaporte COVID, es el de crear un instrumento veraz que permita a todos los ciudadanos transitar libre y seguramente por el territorio de la Unión Europea, evitando así las restricciones impuestas en los Estados miembros para evitar la propagación del COVID-19.

Juan Antonio Márquez es director legal en el Área de Tax&Legal