impuesto sobre sucesiones

El Tribunal Supremo acaba de emitir dos importantes sentencias (sentencias de 10 de marzo de 2020 y de 19 de mayo de 2020) en las que establece cómo debe interpretarse el artículo 15 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, en relación al valor del ajuar doméstico a efectos de la liquidación de dicho impuesto y, más en concreto, sobre qué elementos o bienes deben ser incluidos en él y cuáles no.

El artículo

El mencionado artículo establece que “el ajuar doméstico formará parte de la masa hereditaria y se valorará en el tres por ciento del importe del caudal relicto del causante, salvo que los interesados asignen a este ajuar un valor superior o prueben fehacientemente su inexistencia o que su valor es inferior al que resulte de la aplicación del referido porcentaje”.

Por lo tanto, el cálculo del ajuar doméstico se fundamenta en una presunción, ya que se valora en el 3% del importe del caudal relicto, salvo que, obviamente, se le asigne un valor superior o el contribuyente pruebe que es inferior.

Hasta la fecha, tanto la Administración como los Tribunales mantenían el criterio de que el valor de referencia para el cálculo del importe del ajuar doméstico, esto es, el caudal relicto, estaba constituido por el conjunto de bienes y derechos que integran la herencia, salvo prueba en contrario. Por lo tanto, en la práctica, el importe del ajuar doméstico se calculaba, en la inmensa mayoría de los casos, de manera automática, lo que suponía un aumento en la base imponible del tributo de un tres por ciento sobre el valor de los bienes y derechos heredados.

El Tribunal Supremo rechaza la idea de que el caudal relicto -a los efectos del cálculo del ajuar doméstico- comprenda la totalidad de los bienes y derechos de la herencia y establece que solo deben formar parte del mismo los bienes y derechos que puedan afectarse, por su identidad, valor y función, al uso particular o personal del causante, con exclusión de todos los que, conforme a la norma civil y fiscal, no sean propiamente ajuar.

Ajuar doméstico

En este sentido, el Tribunal Supremo señala que el concepto de ajuar doméstico debe ser ante todo doméstico, en relación a los bienes definidos en el artículo 1.321 del Código Civil que establece que, “fallecido uno de los cónyuges, las ropas, el mobiliario y enseres que constituyan el ajuar de la vivienda habitual común de los esposos se entregarán al que sobreviva, sin computárselo en su haber. No se entenderán comprendidos en el ajuar las alhajas, objetos artísticos, históricos y otros de extraordinario valor”, y en el artículo 4 de la Ley del Impuesto sobre Patrimonio, el cual define el ajuar doméstico “como los efectos personales y del hogar, utensilios domésticos y demás bienes muebles de uso particular del sujeto pasivo”. Por lo tanto, en opinión del Alto Tribunal, el ajuar doméstico está formado por el conjunto de bienes muebles afectos al servicio de la vivienda familiar o al uso personal del causante.

Conclusión

En consecuencia, para el cálculo del ajuar doméstico no se deberán tener en cuenta los bienes y derechos que no cumplan las características mencionadas anteriormente, como sucede en el caso que resuelve la sentencia, cuyo objeto de disputa eran unas acciones de una sociedad mercantil.

En definitiva, nos encontramos con una sentencia de una gran relevancia que puede afectar a futuras autoliquidaciones del impuesto, así como a otras ya presentadas y que puedan ser objeto de rectificación.

* Fernando Cuevas es Asesor fiscal en el Área de Tax&Legal